Neurosis digital o autismo positivista

domingo, 15 de febrero de 2009

Quito & the rain

En Quito llueve sin parar hace varios días. El hotel es un micromundo. Mientras una japonesa tose en la computadora de al lado, pienso en lo que hice hoy: leer un librito mezcla de new age y chic-lit llamado Levantando polvo, manual de seducción para principiantes, de la española que vive en Colombia Eva Rey, aprender a jugar yogui, ajedrez chino, proponerle a mi fugaz maestro japonés de yogui que mejor lo dejemos y volvamos a jugar al ajedrez (donde yo soy el maestro, pero es más parejo). El yogui son unas fichitas tipo damas, todas blancas con algo escrito en tinta china. Caballo, alfil, rey, peones. Pero el problema que todas las fichas son iguales (algunas levemente más grandes que otras) y con un ideograma o lo que sea escrito en japonés. No toleré mi lento aprendizaje en el Yogui, la sensación de indefensión, la vida -el juego- sin ningún sentido claro. Esperar sentado a que la muerte -el japonés- te dé jaque mate, de alguna forma misteriosa.

A la tarde ver Terminator III y Boarding Gate, con la mejor dupla dramática que vi en mucho tiempo: Asia Argento y Michael Madsen. La escena que casi desemboca en el minuto de sexo entre ellos es antológica. Una ex pareja que se reencuentra con la certeza de que no pueden estar juntos. El sexo termina sin sacarse la ropa, cuando Asia usa el cinturón de Miles para ahorcarlo. El sobre ella. Y sí, la película termina en Hong Kong, así que en el hotel es un éxito. Acá la cajita dice Puerta de embarque. Y Asia Argento, bueno, qué decir. La vimos trabajar con Ferrara en una película futurista y nos enamoramos de ella y su tatuaje (y con Christopher Walken la dupla tampoco iba mal). Filmó dos películas como directora y actriz) y ahora la vemos bajo las órdenes de Olivier Assayas, uno de los invitados más interesantes que trajo el Bafici.

Y ayer vi Tiburón mientras tomaba café y fue un buen momento. El café me lo convidó un malabarista de Barranquilla que viaja hace cuatro años. On the road. Como no había azúcar, copié su gesto y le agregué banana al café. Tiburón, el gran debut spielberiano, tiene grandes momentos. El capitán y sus dos obsesiones: los tiburones y la bomba atómica, por ejemplo, y ese momento donde los tres, borrachos, se ponen a cantar en el barco después de comparar heridas de tiburón. Al final hago lo mismo que todos los veranos: ver muchas películas. Tiempos modernos, en especial la primera parte, tiene imágenes power. Aunque en la segunda parte empezás a extrañar a Buster Keaton, que era menos sentimental y nostálgico. Por momentos extraño, pero compartir la cotidianidad -la cocina y el living, ambos con carteles en japonés, inglés y español-, con algunos japoneses, puede ser simpáticamente raro. Todos vivimos con un promedio de cinco dólares diarios. De los cuartos sale el olor a marihuana. La gente deja la puerta entreabierta para no asfixiarse. La vida se vuelve liviana y etérea.

Mañana me voy de este hotel donde el tiempo parece no pasar.

Le agradezco a una amiga que me haya mandado algunos contactos.

Che, muy bueno, ya les escribí. Uno me volvió, quizás cambió de mail. Me sentí un poco gay invitando a tipos a tomar algo -y reenviando la invitación, con pequeñas variaciones, como alguna vez hice con chicas- pero bueno, ya fue. Pensé en escribirte para que me digas qué poner en el mail pero supongo que era demasiado neurótico.


Hola, cómo estás? Soy amigo de..., argentino y mochilero yendo a Colombia. ¿Querés ir a tomar una cerveza o café cuando esté por allá?


Estoy por poner en mi post que quizás si viviese solo habría vuelto antes pero temo que mi madre lea el blog y se enoje. Mejor no ponerlo. O sí. Me pregunto si ir o no a Barranquilla, es demasiado al norte y dicen que es una ciudad de mierda, pero mi tío profe de tenis y su familia viven ahí y supongo que no estaría mal jugar unos días al tenis. El problema es que, después de una infancia relativamente feliz gracias a que pasé mucho tiempo fuera de casa, no soporto los núcleos familiares.

1 comentario:

Serena dijo...

guarda en el tie-break!