Neurosis digital o autismo positivista

miércoles, 28 de enero de 2009

Sin título

tailandia: hace una semana a las doce del mediodía salí de la terraza cusqueña donde me hospedaba y les dije a mis amigos: voy a comprar agua. diez minutos después estaba en el mcdonald's de la plaza de armas entre el suicidio o una mcnífica. salí y una chica me dijo masajes, anímese, amigo. estaba cansado pero tenía insomnio. no había dormido en toda la noche. acepté. llegué al lugar, la misma volantera me llevó a un cuarto dividido por varias cortinas y mientras se ponía el delantal blanco dijo: sacate toda la ropa salvo la interior, y se fue. dudé, temí por mi salud y mi economía de viaje. al final me puse en boxers y me acosté boca abajo (ladro pero no muerdo y al final a veces me enamoro, como mi amiga doberman de la esquina). música new age y olor a sahumerios y una chica de unos indefinidos quince a veintincinco años te hace masajes por todo el cuerpo salvo el 2% que lo volvería prostitución. el 2% tal vez hable de que la importancia es cuali y no cuantitativa. pensás en invitarla a salir pero sabés que una vez más no va a funcionar. salís y tomás otro masaje. pero este con piedras energéticas. hora y cuarto. esto podría ser una adicción. la nueva volantera-masajista reconoce las esencias que se ven o huelen de mi cuerpo. ya te diste un masaje, no? sí, y al que sea mejor voy a volver. la desafiás. te desvanecés pensando que también podrías invitarla a salir. en un momento abrís los ojos y ves a tu volantera-masajista preferida con dos amigas/compañeras de trabajo a su lado. te asustás. chequeás que tu boxer no haya tenido un acceso de exhibicionismo en el lugar indicado. volvés a la terraza y al otro día pensás en los masajes -son las dos y salgo a las cuatro: el tiempo perfecto para un último masaje- pero te vas de cuzco. ayer pasé por el espacio telefónica y entré. tirarse en los puffs me recordó a los masajes, hojear cuadros de kuitca y otra gente más interesante y más auténticamente europea que el argentino mientras escuchás la recopilación de música electrónica y experimental limeña puede estar bien por un rato (gratis, av. arequipa 1255, pero guarda con los datos no chequeados de la lonely planet). en el espacio telefónica hay un video arte donde aparecen un hombre y una mujer, sentados uno junto al otro (los dos de frente a la cámara). desnudos, plano medio. en el medio una balanza con varios puñados de sal en equilibrio. el principio de toda relación después del orgásmico sentarse, habituarse al otro. la ecuánime igualdad. pero de pronto uno de los dos empieza a soplar, a mover la balanza y tirarle sal al otro. la sal se agita y deja de salar. será por la altura. o el vértigo que produce la altura. las parejas limeñas se pelean por la calle, el hombre tiene la mirada tristísima y endurecida y la mujer llora. en el video por momentos sopla uno y el otro parece herido-enojado como indígena con la llegada del MAS al gobierno. alternan el poder como en estados unidos y diez minutos -o algunos años- después se acaba la sal y termina la película. lima o the deepest jungle in your mind. mucho pollos y señoras y señoritas tomando sus ociosos tés, sonríendo en los carteles, el tráfico es un caos, bocinas y mozos que te invitan a su movilidad o comedero, el chistoso arequipeño te genera turbulencia mental, la austríaca se va pero le comentás que también vas para trujillo mañana y te dice entonces nos vemos ahí, seguro (segura seguridad ontológica en esas zonas: olivos, punta, río, recoleta, miraflores, zurich, new york y viena). las personas más interesantes con las que te cruzás son las que más desarrollaron la conexión con los otros y menos la paranoia. las que no temen caer en el lugar común pero tampoco se sienten del todo cómodos en esos lugares. las que en ciertos momentos fluyen con intensidad. las que todavía no se apagaron. quizás cierto tipo de chistoso/joint dé ganas de escribir textos con títulos como nadie vio matrix, no se lo digas a nadie o técnicas de masturbación entre batman y robin. hoy hojée técnicas..., y me pareció ingenioso pero fallido: misoginia ramplona, humor barato, católico y conservador. pero después de ver mucho sony. igual hay que leerlo, ojo. ojos tenemos dos o sea que no podemos leer toda la mierda que se escribe, imprime, edita, ocurre o postea. Lo malo del mochilero sobreprotegido por la madre (tiende a habitar mayormente en la zona norte de las grandes ciudades, por ejemplo buenos aires) es que tiende al cuelgue y a la paranoia del autista-cool, a lo cerati/aira/spinetta/elton j. pero intuye que lo auténtico es lo otro y fantasea con ser más solari/pahlaniuk/calamaro/waits. elton john o tom waits. guardia privado o animarte a perder el cepillo de dientes. calamaro es como baily y vargas llosa: empezó coqueteando con el glam y ahora tocan como elton john. y el indio es como mollo y petinatto: empezaron zapando con luca, la masividad blanca les devoró una parte del cerebro y ahora cuando miran su reflejo en la ventana de la habitación sienten la opresión del michal jackson latino. autenticidad vs. aceptación. fóbica exigencia vs boberías sociales. negar el mundo porque no vale demasiado para reproducirlo en la soledad con la esperanza de que una vez muerto él te celebre. entregate al mundo, jinete solitario. y no dejes de celebrarlo entregándote al reggae. anímese, amigo.

La zanahoria del placer histérico (warning: post no apto para personas sensibles a la pretenciosidad postera, es decir yo no lo leería salvo q' tb te)

guste la Inka-Cola. nunca estoy en donde quiero estar pero no importa. viajar es la constante adaptación a las comodidades cotidianas. arrancar el disyuntor de la seguridad ontológica y volver desde cero (el cero del rico y ajeno artista, es decir el eterno turista). el cero del local adormecido: cama, ducha, tonada, negocios, moneda, la distancia que me separa de las mujeres distantes, roomates, dueños de casa, almacén más cercano, idiomas distintos de ruido de fondo, teclado. otro pro de viajar: si uno suele masturbarse con circunstanciales roomates, viajando de backpacker / undertaker el recambio es más dinámico. y la distancia. y la dispersión. el amor es masturbación budista: implica la capacidad de masturbarse con cierta sistematicidad (entre 1 y 5 veces por mes) con la misma persona, durante bastante tiempo. o al menos la perspectiva de eso. amor es narcisismo sublimado/mutilado, cicatrices sublimadas en tatuajes, mariposas en gusanos, príncipes en zánganos. viajar es sublimar la contaminación que genera la incomunicación sexual/humana de modo más sano: nueva comida, nueva gaseosa, nuevo plato nacional, nuevo refresco de hierbas, nuevo menú de mcdonal's, nuevo idiota houstoniano, limeño, arequipeño o santacruceño que quiere ser Ronald Mcdonald y fracasa. viajar para enamorarte cada dos semanas. en cada hostel y en cada bar con jarra de cerveza. en cada bus y en cada rambla. viajar con la idiota esperanza de que esta vez sí voy a aprender a convivir conmigo mismo. y no soportar la convivencia. siempre fuiste demasiado consumista. y verborrágico. y demasiado friolento al viento helado de la soledad. toussaint, el belga que escribió la televisión (Anagrama, p. 38, 29, 50 soles, Librería Contracultura, Av. Larco 1287, Miraflores, Lima) dice: (y me recuerda a mis circunstanciales amigos mochileros): "Siempre digno y cansado el cuerpo, la misma inquietud en la mirada. En qué pensábamos? De qué teníamos miedo tan serenamente?"

Y dónde está el maldito signo de pregunta inicial?

Dicen que hay fiesta reggae. No estaría mal.

Cuando el hostel funciona

Salimos de Shlabul y caemos en Friend's home pero seguimos en Lima. En la cocina me cruzo con una socióloga austríaca que trabaja en una agencia de noticias, tiene varios piercings y cocina banana con curry. Y arroz, claro. Nosotros, ya contentos con tener cocina, vamos a algo más ascético: fideos con manteca y queso.

Terraza, medianoche. Pierdo al metegol con un compañero indio que tiene un yeso en un brazo. La austríaca se ve que me nota algo psicótico porque me dice:

- Es sólo un juegou.

- Sí, ya sé, pero no implica que no esté caliente. Además perdimos 10-9, y ganábamos 7-4 (nuestro mejor momento). Y no todos los días pierdo al fútbol (o al fulbito) contra un peruano y una austríaca. Milton trabaja en el hostel y se parece mucho a Walter, el más copado del anterior hostel. El otro ayudante del hostel es un arequipeño con aristas de ladilla. No quiero generalizar pero conocí tres arequipeños y los tres eran insoportables. Una mezcla de limeño y garrapata. Y feos. Pero ejerzamos la tolerancia. Supongo que debe haber alguna relación con que le hable todo el tiempo de idioteces a la austríaca. Que de todos modos es demasiado nórdica y alta y fría y relativamente encantadora (para el arequipeño y para mí).

Pero cuando el hostel funciona, funciona así (y esos son los momentos licuadamente encantadores):

Pasó medianoche y suena algún tema pop hindú:

Un cordobés simpático lee de un diccionario alemán-español que pertenece a la austríaca alguna palabra alemana al azar. Le muestra el significado en español a uno de los hindúes (son tres) y éste tiene que ayudar a adivinar al resto haciendo mímica. El que se acerca más con su definición, gana. Y la marihuana que me vendió ayer un morocho gordo y de metro noventa en un barcito con aire de secuestro no estaba tan mal. Le digo a mi circunstancial dealer:

- Cómo te llamás?
- Hans.
- No, dale, en serio.

Pone cara de cacique enojado y dice:

- Me dicen Hans.
-Ah, bueno.

Los hindúes son muy graciosos. Casi no hablan español ni inglés pero son extremadamente amables y se esfuerzan por comunicarse, con señas, con una mezcla de hindú, español e inglés. Tienen alrededor de treinta años, toman mucho ron con agua y están hace cinco meses en Lima. Estuvieron en Río comprando pantalones y ahora están esperando el llamado del padre de Apu (los cordobeses apodaron al que hace mímimca, el más carismástico, Apu). El padre de Apu tiene una empresa de ropa o algo así. Llama, da las órdenes, y ellos van a hacer la transacción. Mientras, toman ron y comen huevos pasados por agua. Le digo mi nombre a Apu y cuando él lo trata de decir me río de su pronunciación. Cambia la j por la f, y otras letras más. Pero después le pregunto su nombre y entiendo por qué le decimos Apu. Me recuerda a esos cineastas tailandeses. Apyoyang Peerechantful, o algo así. En fin, mañana supongo que habrá que seguir hasta Trujillo, y empezar a extrañar a los hindúes.

martes, 27 de enero de 2009

Lima nightlife

Se me borró lo que acabo de escribir pero mejor. El tema es que, sí, Lima es peligrosa. La imagen que más recuerdo es estar a la noche en la plaza de Miraflores -la más segura de todas- y tu 'amigo' Martín (que dice haberle prestado su celular a un amigo y que no se lo devolvió) se encuentra con un morocho de pelo largo con aspecto de pesado y adopta un tono de súplica acerca de su celular empeñado. ¿Cómo llegás a empeñar o que alguien te empeñe el celular? Ahí volví a sentir miedo. Yo me voy. Me preguntan si me acompañan hasta mi hostal o hasta un carro y digo no, gracias, y empiezo a caminar. Amigos, señores, un placer. Y camino una cuadra y miro que no me sigan y empiezo a correr. Sólo dos o tres cuadras me separan de mi querido hostal en hebreo. Llego y está mi amigo enfermero. Lo agradezco. La tranquilidad de conversar en castellano sin segundas intenciones. Sin potenciales robos. Lima es pesadita. Supongo que es hora de moverse de destino.

domingo, 25 de enero de 2009

Callao

Esto es una maldita adicción. Como en Buenos Aires. Como viajar. Como otras cosas. Como suplir la ausencia de todo lo que no está. Amigos. Mujeres. Sexo. Humor. Afinidad. Y encima internet gratis. El hostel es lindo, ya lo dije. En el living, a unos metros, dan The Beach, que es de la línea menor de Boyle (Tumba al ras de la tierra; Trainspotting...) pero no está mal. Walter, el encargado de la noche, es de lo más simpático del hostal. Me decepciona un poco cuando se suma a la masa indiscernible de diálogos hebreos gritones y entrecruzados (además odio que hablen mientras miro una película) y cuando le convido cerveza Cristal y dice: no gracias, no tomo ni fumo. Sos como una monja, le digo, pero en inglés (you´re like a noun, tal vez el comentario sarcástico me acerque a las impenetrables israelitas). Endogamia y rock autista. Somos como fantasmas entre seres vivos. Y nuestros compañeros argentinos se fueron hace un rato para Arequipa. Con ellos, y Abel, mi nuevo amigo enfermero, fuimos hoy a Callao (caiao). Media hora por la costa. Si Miraflores (where we are) es la Miami que quiere ser California, llena de gusanos y guardias privados, Callao es La Habana. Una cuba más pobre y afro que Miraflores, un poco más insegura a la noche pero más interesante a la distancia. Autos de los años cincuenta, chicas con algún porcentaje de sangre caribeña o africana y más bohemia. Por mail, un amigo tan entrañable como intelctual me recomienda Barrancos. Será parecido a Almagro o Palermo, imagino en mi alma etiquetante. Dicen que ahí está la bohemia. 15 minutos, 8 soles de distancia. Tomo cerveza del pico mientras la israelí más cerrada y desagradable de todas (frígida anorgásmica?) pasa por atrás mío insultando a alguien en hebreo. Cada tanto siento que hablan de mí pero supongo -aparte de que me señalen- qu es paranoia. Mi amigo Abel conversa con una amiga enfermera, toma de su taza con cerveza y ríe. Reir es tonto mientras se chatea. Escribas ja ja ja o te rías in the real way. O no. Y yo soy un reprimido amargado. De todos modos me cae bien su impericia digital. Su desconocimiento de las técnicas básicas del chateo. Hablo con algunas chicas lindas por msn. Alguna argentina y alguna mitad guatemalteca y mitad peruana. Increíble la cantidad de faltas de ortografía que tienen estos países. Gigantografías con errores ortográficos. La guatemalteca escribe algo largo en su msn. Lo que recuerdo es que escribe 'desaserme'. Todo un record peruano. Un graffiti en el hermoso malecón limeño: hacer el amor es difícil, pero se aprende. Otro: este es el mejor verso jamaz ezcrito: la poesía es una mierda. Una de las cosas que nunca le voy a perdonar a Buenos Aires es la falta de malecón. Supongo que uno se cansa de eso, pero cada tanto te debe dar un aire impresionante. Como dirían las sensuales Brazilian girls y su hit del verano: Río, Montevideo, La habana, Mar del Plata, Miami, Lima...

En fin. Se terminó la cerveza. Deberé volver al Jumbo peruano. Caminar por los boulevares aterciopelados de este barrio de cristal. Barrio Norte con olor a mar y verde. La música electrónica de The Beach se mezcla con el locutor y el off del Winning Eleven y los quejidos en hebrew. Quizás mañana nos mudemos de Hostal. Tres soles más por tener cocina, más cosmopolitismo y menos hebreo de 21 años. Mis amigos argentinos que están viajando a Arequipa se fueron hoy con un israelí muy parecido al Fito Páez de los ochenta. El fito bueno. Marginado por sus amigos (que bien podrían ser la versión rugbier-israelí). Vegetariano y, según mis nuevos 'amigos', gay. Sólo le falta ser judío, comento. El problema no es étnico ni religioso ni post-traumático, por supuesto. El problema es que salvo un autista peruano con su laptop, la sensual logística del hostal está plagada de gente que habla un idioma inentendible. Podrían ser chinos o suecos. Cerrados. No tengo ningún problema con ellos ni con las mujeres ni con los ciertos chilenos o cordobeses o amigos o escritores o familiares. Simplemente soy un chico muy sensible al sutil rechazo. De todas maneras, el mundo está afuera. No en en el aterciopelado agujero interior. No en la cueva masturbante de tu ombligo anatómico. Life is out there, en el pegaojoso consumo de La calle de las pizzas, esa reproducción kitsch de la idiotizante Recoleta-Village, con discotecas donde las chicas te dicen: no deberías generalizar a todas las mujeres, y vos ves alejar la posibilidad de estar con una mujer negra porque te parecen demasiadas demandas para tan poco tiempo de conocerse. Una amiga dice que la relación con las peruanas -y con todos los/as que no son colombianos/as- es difícil. Distante. Hace calor. Es un sótano gratuito con un cumbia extraña. Cada tanto te sentís más local porque pasan algo argentino. Bailás con una treintañera y después con su amiga. Baila con mi amiga, te dice la negrita. De pronto una te pide agua mineral templada y otra te dice que es abstemia y que querría agua mineral fría. Te imaginás como un gringo rubio, pelado, gordo y pelotudo invitando cinco formas distintas de servir el agua mineral a cuatro negritas. Y siempre fuiste bastante tacaño y relativamente pobre (siempre, algo, nos salvará del escarnio). Si no venís a vernos mañana, escarnio público, dijo alguna vez el amigo Levin, de filiación rusa-sciciliana. La líder se enoja. Ves en sus ojos la palabra tacaño. Nombrás una vez más la palabra gringo y creás una susceptible distancia. Váyanse a la mierda. Mejor me quedo en el hostal con mis amigos israelíes mirando películas fallidas de directores que en su juventud tuvieron cierta escocesa lucidez punk. Mi amigo enfermero dice: es un vicio la cerveza. Tomás una y querés más y más. Y así se van los soles. Y las estrellas. Debe ser por la altura, o el estado vacacional, o la cercanía de la playa, o el calor. Extrañaba el calor y la ciudad grande. Lima se parece a Buenos Aires pero con más playa, más pobre, con más contrastes, más analfabeta y negra, sensual y latina. Más anti-castrista y más católica. Hoy entré a la iglesia de Miraflores y me sorprendieron los cientos de fieles repitiendo los salmos del cura viejo con cara de hijo de puta. Mi amigo ex católico me esperaba afuera. Salí cantando 'no importa si te gusta Coldplay'. Trato de sacar la tonada centroamericana. Voz gruesa de negro. Reemplazar la ye y la ll por la i. El vos por el tu o el usted. Disfrazarse. Pasar lo más desaparcibido posible aunque por fin seas rubio entre tanta piel oscura. O por fin seas semi anfalfabeto entre tanta fluidez lingüista del idioma imperialista del cercano oriente. Quizás sea un buen día para irse a dormir temprano. Haber dormido varias horas cuando los exaltados compañeros de pasillo lleguen algo antes del amanecer y como jóvenes dráculas metan antes de que salga el sol a algunas incautas trabajadores nocturnas de la nocturna Lima. Quizás sea hora de mudarse de hostal. O de comprar otra cerveza en el Jumbo. O de conocer Barrancos.

sábado, 24 de enero de 2009

Miraflores



estoy en lima, internet gratis en el relativamente agradable hostel pero en hebreo(Shablul Hostel: 15 soles la primera noche; 22 después; el resto sale 10 dólares per night; saladix Lima). Lindas hamacas paraguayas y sillitas, tomando cerveza Zenda con un compañero nuevo de bs as que es enfermero. el resto, un español, un arequipense y todos israelies. alienados viendo dvd's o jugando a la play después de dos años (ellas) o tres (ellos) del maldito servicio militar. como una colonia de ex heroinómanos en etapa de recuperación.
cenamos comida china. miraflores es linda, como una pequeña manhattan. lugar algo peligroso aunque no parece, desde acá es una mezcla de country, desperate housewives, manhattan y california.
falso pero real. en el supermercado Vivanda -muy parecido a jumbo- cambio dólares porque en el hostel son más duros los dueños israelies. 3 vs. 3, 15. escuchar todo el tiempo shalom, shalom me recuerda a un gran amigo. el nuevo compañero circunstancial de viaje que conocí en el bus -condenado a los argentinos- es más antisemita que yo y dice que le produce cierta incomodidad y que le gustaría más diversidad. yo, más empírico, le digo que también preferiría cuatro irlandesas, tres chilenas, dos italianas, y menos hombres, pero es lo que hay, brother. yo con que las pocas chicas que hay hablen inglés cuando estoy cerca estaría contento. cierto que son algo cerrados/as, aunque es entendible, ese país rico pero chiquito, rodeado de árabes, en esa sociedad psicótica, después del largo servicio militar. en fin, las chicas lejos o incomunicadas, pero bien, con ánimos para ecuatoriar. llegar a lima fue duro: 24 hs. de viaje, goteras en mi asiento y falseado el botón del sutil asiento reclinable. me hice amigo de una familia cuzqueña: vidal, el hijo único y sus padres cocineros dueños de un restaurante. me voy porque temo que lean acá en el living que mi abuelo era espía nazi. las limeñas son lindas, más caribeñas. algunas partes son réplicas de recoleta. pero es más amplio, más relajado. mucho gringo tomando pisco sour con morocha brasileña/venezolana/colombiana/arequipeña. una mezcla de palermo y recoleta, más exclusivo. el resto de lima que vi da bastante miedo: miradas hostiles, una gran constitución. un amigo por mail: si te rechazan todas las argentinas, lo cual es esperable considerando su mala voluntad para chicos tan bien dispuestos, su perfidia y des-libidinización práctica (son libidinizadas abstractamante, sobre el mundo femenino y sobre sí mismas: hay una conexión entre individualismo y trascendencia, un viejo tema cristiano que en las clases medias porteñas caló hondo). ayer una taxista les robó con un arma a una pareja que volvía al hostel. en fin, tengan cuidado al elegir chofer, en especial cuando es mujer, ya saben, nunca fueron grandes conductoras. todo el tiempo suena el timbre y llegan pizzas. por youtube bandas de rock israelíes. la maldición del karma. reencarnarás en tu nieto y convivirás ad infinitum con israelies idiotizados por una guerra que vos ayudaste a crear. los israelíes siguen mirando series de sony idiotizantes o comedias estúpidas con chris tucker. como si estuvieran en su casa y sus padres y presidentes hubiesen muerto. la resaca -el hangover- del señor de las moscas. kurtz murió de grasa y sobredosis, los palestinos quedaron sepultados bajo una bomba h. ahora que hacemos? la guerra parece que te quema los sesos. los chicos con lentes lennon y pelo largo, o en boxer deambulando por el living porque se les cerró la puerta de la habitación después de ducharse. trato de practicar mi inglés. so what are you going to do after the war and the holidays? (no sé cómo decir servicio militar y digo guerra). no sé, dicen, pero en unos días me voy a brasil. o: algo relacionado con diplomacia, derecho internacional. o: esa es la gran pregunta, responden las rubias remilgadas y vuelven su cabeza como dura de crack en un oscuro cuarto del bronx hacia el gris resplandor de la tv. videos de chicas brasileras en you tube, el lejano calor de un mundo hermoso pero pobre que no les tocó en suerte y charlas en hebreo por sky con las madres. ansiedad, tensión, nostalgia, winning eleven y ganas de coger y olvidarse de todo. me siento un testigo en una clínica estadounidense para ex combatientes de vietnam. suerte que mi nuevo amigo abel es enfermero. por supuesto: vinieron los israelíes y no me animé con los chistes nazis pero ya les mandé un advance: él es abel, y yo soy caín.

viernes, 23 de enero de 2009

Approaching to Lima



luche y vuelve, compañero, me digo (supongo que cuando uno empieza a viajar solo empieza a hablar más consigo mismo). todo pasa, inclusive el calor, le digo a un amigo porteño por mail (y en mi caso, la soledad). acá yendome en un rato de cuzco a lima, mis amigos porteños se vuelven y los terribles catalanes se van para arequipa. primera vez solo. lima es peligrosa pero supongo que interesante. en parte me voy de cuzco porque la plata se va en alcohol y drogas de modo terrible. dos días sin dormir. bolivia es mucho más barato por el cambio pero en especial porque no tiene noche. personajes simpáticos: un pibe de metro cincuenta muy amanerado que tiene una función rara en el boliche de los argentinos. agarra botellas, prende y enciende luces, corre todo el tiempo, pasa entre los altos rugbiers y sonríe con mirada ladina. una noche, borracho, conversamos. un dealer que te cuenta -en la terraza, al amanecer- que se fue de lima hace unos días porque encontró a su novia y a su mejor amigo juntos en la cama. y cuando te lo cuenta empieza a llorar. le decís algunas cosas que te agradece. el alcohol te pone verborrágico. en la terraza, días atrás, chilenos tapados con sus bolsas de dormir, acostados en el piso de madera. tutan kamon probó el san pedro a los veinte años.

pero basta, volvamos a las cosas sanas. basta de drogas, alcohol, ahora vas a estar solo y te vas a tener que cuidar a vos mismo. como siempre pero un poco más. otra razón positiva para alejarme: estar con cuatro personas que fuman tabaco todo el tiempo y compran cervezas, sumado a algo de porro no es lo mejor para seguir sin fumar. pasé la barrera de no fumar cigarrillos enteros pero mantengo la de no fumar de día y no comprar. compré algún atado para 'compensar' a un amigo por los cigarrillos o mitades de cigarrillos que le fumé. pero se viene la limpieza. se viene el infierno cuzqueño. un amigo me dice: joya, llegás al mediodía, dejás mochila en la terminal y a la noche te vas. ¿y no conocer lima de noche? veremos. extrañar: amigos, asados, una noche de rubias frígidas-distantes y fernets helados por palermo. dicen que viajando solo es más fácil conocer chicas. los catalanes dicen que lima es horrible y varios que hay mucho ratero. y bazookero (adicto al crack o pasta base). be careful, brother. faltan dos horas para el viaje de 22 horas: miedo al colectivo, a las películas que van a pasar, a lima, a la soledad. pero todo lo que no me da miedo no me interesa. además, le dije a tanta gente que iba a llegar hasta ecuador que ahora no puedo no hacerlo. al menos subamos un poco más. además va a ser más barato. alejarme del turismo histérico cuzqueño y de los catalanes y de mis nuevos amigos. volver a cero. dejé de escribir en mi diario cuando empecé a escribir posts. siempre se pierde y se gana algo. adiós encantadora terraza, adiós metálico cuzco, adiós amigos de terrasa. volveré a esta ciudad pseudo incaica. a estas ruinas de mierda y este constante acoso de ofertas comerciales. o no.